LA HAZAÑA MONTAÑERA DEL 2018 EN TORRES DEL PAINE

 

PATAGONIA CHILENA, PARQUE NACIONAL TORRES DEL PAINE  
Autor: Mauricio Martinez Castro CHILE OUTDOOR DISCOVERING PATAGONIA

 

 

Grandes hazañas acompañan el diario de vida de uno de los  grandes exponentes de la escalada en Torres del Paine. Reiterados ascensos a  cumbres Nacionales e Internacionales nutren el currículum  de escalador de Felipe Bishara Cruz. Montañista, escalador y corredor de montaña. erradicado en Patagonia hace casi una década, donde ha sabido mezclar su trabajo  en el Hotel Río Serrano  con la Pasión por la montaña, además de llevar las riendas de su último emprendimiento como fundador  de Explore Aitue. 

Durante los años que este joven talento de las cuerdas ha estado viviendo en las cercanías del parque Torres del Paine, ha podido adquirir numerosas experiencias escalando y explorando nuevas rutas, por lo general acompañado de amigos y  compañeros de la escudería de Guias del Hotel Rio Serrano. Temporada tras temporada estos jóvenes esperan con ansias  el llamado de la montaña, que suele estar acompañado de  condiciones favorables de buen tiempo que permita la práctica de este deporte.

El 12 de agosto de 2018, Felipe Bishara junto a Christian Barra M, se convirtieron en los primeros en escalar la cara sur del Monte Almirante Nieto, tras 25 horas de ascenso  y un total de 31 horas ininterrumpidas de arduo esfuerzo, lograron la cima de esta nueva ruta  bautizada como “Linea de Libertad”

¡En homenaje al siempre presente amigo que perdio la vida en montañas peruanas hace pocos años!

 
                         Felipe Bishara y Christian Barra. Monte Almirante nieto
 

Iniciaba agosto en Patagonia y Christian en ese entonces vivía en su campervan en Punta Arenas mientras que yo ya me encontraba trabajando en el Hotel Río Serrano, que es una especie de patio trasero del parque  Nacional Torres del Paine, lugar donde tengo una vista privilegiada al macizo y me permite monitorear de manera certera, como están las condiciones en la montaña.

El 11 de Agosto del 2018  ya nos encontrábamos  preparando los equipo; pitones, un rack desde el #.3 hasta el #3 de Black Diamond, 7 tornillos de hielo y unas cuantas estacas. Comenzamos nuestra caminata desde el estacionamiento del Hotel Las Torres alrededor de las 14:00 hrs, mas tarde de lo que hubiéramos querido, desde ahí caminamos  en dirección Oeste para encontrar el estero que baja desde la línea que habíamos elegido.

Una vez ahí, comenzamos a ascender por este terreno de piedras sueltas y de a poco el hielo se empezó a hacer presente, obligándonos a escalar 3 cascadas de hasta 90º por no más de 4 metros cada una.

A medida que avanzábamos ya se iba acercando el atardecer, lo que nos obligó a acelerar el paso y buscar refugio a escasos 200 metros del comienzo de la vía. Una pequeña terraza trabajada por Christian, fue el lugar elegido para poner una colchoneta y taparnos con un saco de dormir, ya que decidimos alivianar las mochilas, que nos fue clave!. Mientras tanto, yo aproveche de abrir la huella hasta el comienzo de la pared para favorecernos al despertar. 

La noche, como era de esperar, no fue de lo más cómoda ya que al más mínimo movimiento dejábamos descubierta otra parte del cuerpo, recuerdo con facilidad lo lento que pasaba cada hora.  Este pinponeo de descanso duro hasta que a las 2:00 am, sonó la alarma, nos hidratamos y comenzamos a caminar, el objetivo era  alcanzar  la base de la pared, la cual conseguimos sin contratiempos considerando que ascendimos en plena oscuridad de la noche. Luego de sortear quien iniciaría,  yo gané!. me tocaba  comenzar con un tramo de 8 a 10 metros de hielo duro, la protección era sólida. Así fue como nos fuimos encontrando con sectores de nieve profunda hasta la cadera en algunas partes y cascadas de hielo en otras secciones. El frío a ratos se hacía sumamente intenso, lo que nos forzó a movernos con mayor rapidez. Una vez a tres cuartos  de la pared, el cielo comenzó a aclarar y el amanecer con sus primeros rayos de luz se hacían presente.

Aun teníamos una enorme incertidumbre sobre como sería el terreno al llegar al punto mas alto de esta canaleta. Seguimos avanzando hasta que tras 10 largos y 9 horas por este terreno, veo el final de esta sección, continuo derribando una pequeña corniza y PUM! Estaba sobre la mejor terraza que podría imaginar, terreno plano y con una vista espectacular de los lagos del parque con sus singulares  colores.

Luego de un descanso lleno de sonrisas, nos ponemos a derretir nieve y consumir algunas calorías.

 

Eran ya las 11:30 am cuando nos alistamos para continuar. Comenzó Christian para hacer unas pruebas de terreno y asegurarnos que al pisar la ladera, no se nos vendría todo abajo.

 

A los pocos minutos notamos que nuestro optimismo tendría una pequeña complicación, y es que según cálculos, este tramo no nos tomaría tanto tiempo. Estábamos equivocados, las piernas cansadas y la nieve profunda hicieron que el avance sea lento. 

Mientras ascendemos encordados nos encontramos con varias secciones de roca, como verdaderas costillas que aparecían cada 100 a 200 metros. En esta parte la escalada se puso mas delicada.

 Poco a poco fuimos ganando altura a pasos delicados, en ocasiones la unica protección que teníamos en 50 metros era una estaca. Ya eran las 17:21 y el cansancio se hacia notar. Avanzar era sumamente lento. Cada vez que nos encontrábamos con una banda de roca nos reuníamos y armábamos reunion para proteger el largo.

Ya siendo las 18:00 hrs llegamos finalmente al final de las complicaciones o eso pensábamos ya que habíamos alcanzado el filo cumbrero, un terreno de piedra molida que nos hizo tropezar varias veces, aun asi, lo consideramos un terreno exquisito y fuera de peligros.

Como en la Patagonia los días son especialmente cortos en invierno, cayó la noche sin que siquiera alcanzaramos a ver cual sería la ruta de descenso, por lo que nos tuvimos que limitar a la pequeña burbuja que nos daban nuestras frontales. El clima comenzó a hacerse notar y como era obvio a empeorar, ráfagas de 80km por hora  empezaban a adornar con fuerza la ruta de descenso lo que causo que nuestra burbuja de luz tuviera una distancia de alcance de menos de 1 metro. Ninguno  de los dos hablaba, sabíamos que estábamos cansados y en aprietos, pero debíamos continuar…

Desescalamos, ascendimos, travesamos glaciares  en reiteradas ocaciones  hasta que finalmente nos encontramos en el filo que probablemente nos llevaría hacia la ruta normal. Esta montaña tiene varias rampas que dan hacia el norte y con estas condiciones, era muy facil equivocarse. El viento comenzo a soplar cada vez mas fuerte, alcanzando lo que creemos pudieron ser rachas de 110km por hora sin dirección definida, lo que significaba que al poner resistencia para evitar caer por el viento, había que estar atento a la siguiente racha de viento, que nos empujaba en toda las direcciones. Como si necesitáramos un ingrediente adicional  el frio comenzaba  a entumir pies y manos, sentimos la perdida paulatina de sensibilidad, el constante zamarreo del viento, la deshidratación y el cansancio  imponían su tenacidad y no daba tregua.

Descendimos por una de estas canaletas, hasta hicimos un rapel para luego buscar por donde poder continuar. Nunca se nos ocurrió hacer una cueva y pasar la noche, por lo que invertimos toda la energia que quedaba en finalmente encontrar la bajada correcta. Comenzamos a hacer rapeles en simultaneo para agilizar el retiro hasta que luego de 10 rapeles tocamos “tierra firme”… Suena bien! pero no era todo, aun no podíamos aflojar la marcha, ya que  nos faltaba un tramo de 2 kilometros aproximados para encontrar el sendero popular de “Mirador Base Torres”. En el trayecto nos fuimos distanciando con Christian y sumado al viento y nieve, nos dejamos de ver para luego de 1 hora volver a encontrarnos.

06:00 am, y ya estábamos en el sendero! Tras 25 horas de comenzada la aventura por fin podíamos aflojar, respirar con calma y dimensionar lo que habíamos logrado. Corría un pequeño estero y nos echamos a calentar agua para favorecer al cuerpo mientras esperábamos el amanecer.

Luego de un descanso muy básico, (en ese momento fue la gloria) continuamos el sendero de 3 horas para llegar al estacionamiento donde todo comenzó.

Durante el ascenso no pude evitar sentir una fuerza adicional, la relacione en todo momento con Cristobal Bizzarri, amigo y cordada quien falleció en la Cordillera Blanca, Perú. Es a él a quien le dedicamos esta aventura que sin lugar a dudas, estuvo junto a nosotros, no se perdía ni una!

 

Algunos de los ascensos que este grupo comparte son  

TORRE NORTE (Via Taller del Sol y  via Monzino)                                               

TORRE CENTRAL (Via Bonington y Whillians)                                                 

CERRO PEINETA (Via durazno para don Quijote)                                           

ALETA DE TIBURON (Via Normal)                                                                           

MONTE FERRIER (Cumbre Noroeste y cumbre Sur)                                         

MONTE ALMIRANTE NIETO (Linea de Libertad y via Genesis)

 

 

 

 

NUEVA RUTA “LINEA DE LIBERTAD”

A continuacion dejo el link del articulo American Alpine Club

El cual puso en la orbita del mundo de la escalada esta hazaña Chilena, lo que llevo a la prestigiosa revista de origen Frances Les Piolets D’or a nombrar esta hazaña dentro de los 58 ascensos mas significativos del 2018.

 

http://publications.americanalpineclub.org/articles/13201214927/Cerro-Almirante-Nieto-South-Face-Linea-de-Libertad

https://www.pioletsdor.net/index.php/en/home/2018-significant-ascents